Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

A cada uno lo suyo

26-03-2005 19:40:43

EL RUIDO Y LA LOCURA, columna publicada el 3 de noviembre de 2004 (ya hace tiempo, sí ) en Diario de Jerez. Trata sobre la degradación de la convivencia, la degeneración de la juventud, y otras cosas por el estilo.

Categoria: GeneralNadie

EL RUIDO Y LA LOCURA

“Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan el respeto a sus maestros”. Esta no es la conclusión de un estudio sobre la juventud actual (¿hace falta realizar un estudio para alcanzar tal conclusión?), sino que fue Sócrates quien lo dijo hace casi 2500 años. Por lo tanto, nada ha cambiado. O sí. La inquietud y rebeldía juveniles son iguales en cualquier época, pero la manga ancha actual a la hora de permitir y fomentar todo tipo de excesos no tiene parangón en la historia. Puede que quienes defienden dicha actitud desconozcan que al estatus de ser civilizado no se llega inevitablemente como parte del desarrollo biológico del individuo, sino que ha de ser favorecido desde el exterior mediante un proceso llamado educación. Aquellos que no tienen la suerte de ser sometidos a él permanecen en un estado de embrutecimiento presocial que podríamos denominar “protohumano”. Quien quiera ejemplos de ello no tiene más que acercarse a la movida, en plan biólogo de campo, y observar.
Por supuesto que muchísimos jóvenes no encajan en la generalización anterior, pero para las personas que tienen la desgracia de vivir en zonas de botellón esto no deja de ser una anécdota. El problema es muy serio y no deja de crecer, regado con alcohol y abonado con da miedo pensar qué. Las señales de alarma son inequívocas: el ruido, la basura y los orines se acompañan ya de reyertas y batallas campales que en cualquier sociedad civilizada serían tratadas como graves problemas de orden público; el aguante de los vecinos está siendo puesto a prueba hasta tal extremo, que el día menos pensado uno de ellos perderá el control y ocurrirá una desgracia irreversible.
Es obligación del gobierno municipal poner los medios para evitar que eso llegue a suceder, cumpliendo con su deber de primar y proteger el derecho de los ciudadanos al descanso y el orden. Todo lo demás es demagogia, la misma que condenó a muerte a Sócrates bajo la acusación de corromper a la juventud. ¡Ay, triste humanidad sin remedio!

Trackbacks

Trackback URL para este post

Comentarios


Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009