EL REINO DEL CIELO, LA PELÍCULA QUE TODAS LAS MADRASSAS QUERRÁN TENER
YA LLEGA...YA VIENE...TODO EL MUNDO LO ESTÁ ESPERANDO, DESDE ESPAÑA HASTA ALEMANIA...EL ACONTECIMIENTO CINEMATOGRÁFICO MÁS IMPORTANTE DESDE QUE EMPEZÓ EL MILENIO...

DARTH VADER EN NUREMBERG
(FOTO DEL AUTOR: COPYRIGHT JOSÉ NADIE)
Pero mientras la cruzada galáctica llega a nosotros, veamos cómo están las Cruzadas aquí, en la Tierra:
Dice la sabiduría popular "con amigos como éste, ¿quién necesita enemigos?"...Yo imagino que algo parecido dirán los fanáticos islamistas de Ridley Scott: "con propagandistas como éste, ¿quién necesita invertir un céntimo en publicidad? ¡gastémoslo todo en bombas"...
EL REINO DEL CIELO
(nota: se destripa por completo la película, si no quieres saber demasiado, espera a haberla visto para leer esto)

Continuando la tradición occidental de los últimos años consistente en autoflagelarse, culparse de todos los males del mundo que fueron, son y serán, y disculpar cualquier desmán siempre que sea ejecutado por "otros" contra "nosotros", llega Ridley Scott, el que en días lejanos dirigiera obras maestras y en días no tan lejanos dirigía, al menos, espectaculares "peplums" actualizados, con su particular visión de lo que fueron las Cruzadas. Como es muy tarde, y mañana madrugo, y me reservo para la columna del miércoles y para el EPISODIO III (sobre el cuál haré una crítica "de verdad"), sólo esbozaré lo que EL REINO DEL CIELO me ha parecido...
A un mozo de buen ver se le suicida la mujer embarazada, un CURA MALO (1) le corta la cabeza (después de muerta) para que no vaya al cielo, y el mozo, que se llama Balian y es herrero, se pilla un rebote que te cagas y se carga al cura. Como ahora es un prófugo, aprovecha que poco antes había visto por primera vez a su padre, que se iba a su chiringuito de Jerusalén a seguir con su rollito de las cruzadas, y se cuelga. Cuando llega a Jerusalén el papá (Godofredo) se muere, pero antes arma caballero a Balian, y le da una bofetadita para que recuerde un juramento de ser bueno aunque le maten por ello. Balian hereda las tierras de su padre, y como es tan listo se le ocurre cavar pozos, trayendo la prosperidad a los que están a su cargo. Godofredo, claro, debía ser gilipollas, porque a él no se le ocurrió lo de los pozos. Cuando empieza a salir el agua, se ven niños felices y suena musiquita que da a entender que si todo el mundo fuera tan listo y bueno como Balian, no habría guerras ni sequías.
En Jerusalen hay un rey bueno (Balduino) y caballeros buenos, pero hay algunos señores malos, un CURA MALO Y FANÁTICO (2), y un montón de templarios malos también. Y resulta que la hermana del rey es la mujer de uno de los malos malísimos y está más buena que el pan. Naturalmente se enamora de Balian y viceversa.
Los caballeros malos quieren arrasar a los moros (sarracenos, en este caso) al grito de ¡PORQUE DIOS LO QUIERE! (3), mientras que los moros desean la paz y cultivar flores. Pero claro, los caballeros buenos no pueden controlar a los caballeros fanáticos malos malísimos, y al final éstos provocan tanto a los pacíficos moritos de Saladino, que se ven obligados a atacar Jerusalén y tratar de reconquistarla (nótese que ellos no querían, sólo lo hacen porque los malos malísimos cristiano-templarios les obligan).
Entretanto, Balian se ha convertido en un superespadachín (trabajar en una forja ayuda un montón por lo visto), sobre todo gracias a un cursillo intensivo que le dió su padre sobre las ventajas de la guardia alta sobre la baja. Ahora Balian es el defensor jefe de Jerusalén (porque claro, ninguno de los miles de experimentados cruzados que allí había estaban más preparados que un veinteañero recien llegado que había pasado su vida en una herrería), y se dispone a luchar una batalla que no puede ganar. Para arengar a sus tropas, campesinos y comerciantes que no saben nada de milicia, les dice que no luchan por Dios, y el CURA MALO (4) se escandaliza (A Ridley Scott se le olvidó la escena en la que el CURA MALO sodomiza a un pobre niño musulman, ¿cómo pudiste olvidarte, querido Ridley?), pero como Balian es muy guay, nombra caballeros a granel a los campurritos, y así luchan mejor.
Se me olvidó decir que los caballeros malos malísimos (entre ellos el esposo de la hermana del rey) han muerto a manos de los moros.
Finalmente llega la batalla por la defensa de Jerusalén, en la que los defensores luchan como jabatos contra el ejército de Sauron (no es el de Sauron, pero como Ridley Scott ha copiado miserablemente el asedio a Minas Tirith, me he confundido sin querer), y al final parlamentan Balian y Saladino, o Sala-hadin, y como los moros iban a ganar de calle, Balian se rinde consiguiendo de Sala-hadin la promesa de que se les permite a los cristianos marchar con vida y con honor (no sin antes recordad que los CRISTIANOS MALOS MALÍSIMOS(5) no tuvieron piedad de los MOROS BUENOS BUENÍSIMOS la vez anterior), pero como Sala-hadin es un hombre de palabra, cumple su palabra.
Acto seguido se ve que Balian ha vuelto a su herrería llevándose con él a la princesa, porque como todos sabemos las princesas guapísimas y nacidas en el lujo, lo que en realidad desean es terminar sus días en una aldeucha de mala muerte soplando un fuelle para avivar el fuego de una herrería piojosa. Casualmente, el tonto lava de Ricardo Corazón de León pasa por allí y pregunta, casualmente otra vez, a Balian que cómo se va a Jerusalén, y Balian, que ahora tiene una cicatriz en la cara para indicar que ya está de vuelta de todo, le dice al Ricardiño que la tercera a mano izquierda todo seguido, que no tiene pérdida. Y Ricardo se va a las Cruzadas, y Balian se queda más feliz que el Guerra, con la moza.
ESTO ES TO, ESTO ES TO, ESTO ES TODO, AMIGOS