LA FATIGA DE CALDERA
Hay que decir algo. No podemos permitir que un accidente manche nuestro (des)prestigio. Tenemos que hacer que parezca que lo tenemos todo bajo control y que, por supuesto, la culpa de todo es de otros. O de nadie. Pero nunca de nosotros. ¿Podemos echarle esta vez la culpa a Aznar?No. ¡Mecachis!. ¿Y a Bush? Tampoco. ¡Pardiez!
No sabemos qué ha pasado. Iniciemos una investigación. No, mejor dos. ¡Qué digo!, ¡que sean tres!. Mientras tanto, y aunque no sabemos nada, digamos algo. Lo que sea. Lo que quiera que haya pasado, ¿es posible que tenga que ver con un "fallo técnico"? Suena bien...Pues nada: fallo técnico.
¿Qué?¿que había subcontratas de subcontratas de contratas? (¡Por Dios, cuánto dinero se habrá quedado por el camino, pero no digais nada de eso!) Diremos entonces algo...a ver si cuela que las subcontratas estaban justificadas porque era un trabajo muy especializado. Sí, suena bien. Creo que colará. Al menos durante un par de días, que es lo que necesitamos hasta que el próximo partido de la Champions sea la noticia.
¿Podría haber sido la fatiga de los materiales? Sí, suena bien, suena técnico, como si fueramos ingenieros especialistas. Pues digamos eso, así tenemos una alternativa al fallo técnico.
Pero resulta que no. Que fatiga no. QUE NO PUEDE SER FATIGA DE LOS MATERIALES, a no ser que fueran de segunda mano. Y no hay que ser ingeniero para saberlo. La fatiga de los materiales es su deterioro y pérdida de resistencia como consecuencia del uso y los esfuerzos repetitivos a los que se les somete. Un material nuevo NO PUEDE TENER FATIGA.
Con lo fácil que sería decir "no sabemos lo que ha pasado. Se iniciará inmediatamente una investigación exhaustiva, y tan pronto como se sepa algo la opinión pública será informada. Lamentamos mucho lo ocurrido y el Gobierno hará todo lo que esté en su mano para evitar en el futuro accidentes similares en la medida de lo posible."
A veces, uno no sabe cuál de las dos necesidades del gobierno actual es la más acuciante: decir mentiras o decir tonterías.
Publicado en ELPAIS.ES:
El ministro de Trabajo, Jesús Caldera, ha visitado esta mañana las obras de la autovía del Mediterráneo en Torrecuevas, donde ayer perdieron la vida seis trabajadores al desplomarse una estructura metálica usada para la construcción de un viaducto. Allí ha dicho que los indicios apuntan a que el siniestro se pudo deber a la “fatiga de los materiales” o a un “fallo técnico”. No obstante, ha dicho que hay que ser “prudente”, recordando que hay tres investigaciones en marcha –la de Fomento, la judicial y la de la Inspección de Trabajo- que determinarán las causas. También ha asegurado que la cadena de subcontrataciones entre empresas no merma la responsabilidad de la empresa adjudicataria y que el Gobierno trabaja para que estas cadenas no afecten a la precariedad laboral.
Tras visitar las obras, Caldera ha concedido una entrevista al programa Hoy por hoy de la Cadena SER. Sobre las causas del siniestro, el ministro ha querido ser cauto, por lo que ha reiterado que éstas no se conocerán con certeza hasta que acaben las tres investigaciones que se han puesto en marcha: la de Fomento –“que ha ordenado paralizar las obras de todo el tramo”-, la judicial –que ha ordenado paralizar las obras en el punto del accidente- y la de la Inspección de Trabajo. En todo caso, ha aventurado que, tras los datos recabados sobre el terreno, “no lo puedo asegurar, pero todo apunta a un fallo técnico o en la resistencia de los materiales”.
En todo caso, ha dicho que no hay “ninguna denuncia” contra la empresa que realizaba las obras -la portuguesa Douro Montemuro- y que “aparentemente” se cumplían las “normas sobre accidentes laborales”. Una vez más, se ha remitido al resultado de las investigaciones en este punto.
Cadena de subcontratas
Caldera ha descartado que el hecho de que se produzcan, en esta y en otras obras, cadenas de subcontrataciones –el conjunto de empresas adjudicatarias la encargó a una empresa que a su vez la subcontrató a otra- supongan un “descontrol” que favorezca el que se produzcan accidentes. Caldera ha subrayado que “la responsabilidad es siempre de la empresa principal”, aunque ésta la subcontrate a otra y que esa responsabilidad es “solidaria”, es decir, que si la empresa a la que se subcontrata no se puede hacer cargo de la tarea, es la empresa principal la que debe responder. “Otra cosa es que la cadena de subcontrataciones puede afectar a la precariedad de los trabajadores o que estos tengan menos formación”. No obstante, ha señalado que en este caso, los trabajadores portugueses fallecidos cobraban “por encima de la media” del sector, lo que indica que se trataba de empleados con la formación adecuada.
Caldera ha querido señalar que el Gobierno del que forma parte “intenta que la cadena no afecte a la precariedad y de que se cumplan las medidas de formación y seguridad” pertinentes sin merma de la seguridad. “Es lo que este Gobierno ha propuesto” a los agentes sociales en la negociación de la reforma laboral que tiene en marcha. Según el ministro, “la política del Gobierno en cuanto a accidentes laborales se adoptó de acuerdo con los empresarios y los sindicatos” y que desde que Gobierna el PSOE, se han “aumentado los fondos para la prevención de riesgos laborales”, lo que ha supuesto que la siniestralidad no haya aumentado en los años de Gobierno socialista pese a que hay un “millón más” de trabajadores. No obstante, ha señalado que eso no le “consuela”, porque se trata de una “tarea que debe ser sostenida”.
HispaLibertas: Sapere Aude - Cara de cemento — 2005-11-08 20:18:01