LIBERTAD PARA PENSAR

Columna publicada hoy, 16 de noviembre de 2005, en Diario de Jerez:
LIBERTAD PARA PENSAR
La Libertad es un concepto difícil de definir, aunque todos la deseemos o creamos desearla. Unos piensan que es el derecho a hacer siempre lo que les dé la gana, y otros imaginamos que, además de una quimera, es un derecho que tenemos el deber de ejercer con responsabilidad. Sea como sea, todas las libertades empiezan y acaban en una: la de pensamiento; naturalmente, ello requiere la preexistencia del pensamiento, para lo cual el cerebro ha de haber sido abonado y cultivado, es decir, educado. Como ven, en el Gobierno no son tontos: con la LOE no atacan al árbol formado del raciocinio, sino a la semilla. Muerta esta, no habrá árbol, con el consiguiente ahorro en talas y quemas. Como el pajarillo nacido en una jaula, el adulto LOE no echará de menos lo que nunca tuvo.
El pasado sábado muchos ciudadanos se manifestaron para demostrar a los que creen que todos somos mentecatos que todavía no es así. Fueron más de un millón, y la lógica nos dice que gran parte de la sociedad estaba representada. ¿Acaso eran la derecha clerical extrema, los rancios intolerantes y los incitadores al odio? Demasiados españoles malos, aunque ninguno asaltó sedes de partidos políticos. De hecho, también había gente buena (de izquierdas) en la manifestación. Y es que, aunque el Presidente no lo admita, para salir a protestar no hacía falta ser católico, de derechas ni cura. Bastaba con desear la libertad de nuestros hijos.
Yo no quiero imponer a mi hijo una religión, pero sí que entienda el país y el mundo en el que vivimos, y para eso tiene que conocer, además de la historia, la religión sobre la que se ha construido Occidente. ¿De verdad creen que vamos a conformarnos con que, en lugar de ello, conviertan a los chavales en minizetapés educados en la ciudadanía? (el sólo nombre ya evoca mundos felices, días perfectos, grandes hermanos y libros quemados por bomberos).
Por suerte para mí, no soy un alumno LOE ni LOGSE, por eso sé que para encontrar en Europa un gobierno democrático tan democrático como el que tenemos en España, tendríamos que ir a Alemania; a la de hace siete décadas.