EL FIN DE LA LIBERTAD EN ESPAÑA

© JOSE NADIE, 2005
PARAÍSOS SOCIALISTAS: UN MITO PARA EL PUEBLO, CONSTRUIDO CON LA SANGRE DE MILLONES DE INDIVIDUOS
EL FIN DE LA LIBERTAD EN ESPAÑA
Mal que bien, han sido casi treinta los años de libertad que ahora se acaban, aunque lo cierto es que esta llevaba ya mucho tiempo desapareciendo mediante amenazas, exclusión social y miedo. Pero ahora es distinto: ahora se sienten tan poderosos como para institucionalizar la censura; con luz y taquígrafos, como les gusta decir a ellos, a los dictadores sin complejos, pues sabemos que lo suyo no es amor a la libertad sino odio a los dictadores que no son de su cuerda.
El Parlamento catalán se ha inventado un organismo de comisariado político para decidir qué es la Verdad y qué es la Mentira, y para triturar a todo aquél que se salga de la senda que ellos marquen. La libertad queda así bajo la bota del poder político corrupto; ya lo hemos visto antes. ¡Adiós, separación de poderes!, ¡adiós, pilares básicos de la democracia!, ¡adiós, prensa libre! ¡Hola, Gran Hermano!
En el centro de la diana está hoy la COPE, ya que los nuevos dictadores aborrecen a aquellos que no les temen, pero mañana estará cualquiera que saque los pies del tiesto. Montilla ya se frota las manos mientras planea implantar su policía política en toda España, y el Gobierno de Andalucía pretende hacer lo mismo. Sin embargo, no todos los socialistas son iguales: Simancas ha defendido valientemente la libertad de expresión; ¿se convertirá en otro apestado del partido?, ¿oiremos más voces socialistas en defensa de la libertad? No parece que así vaya a ser, y no será este gobierno el que defienda la libertad, como tampoco lo será este PP cobarde, cómplice, y arrastrado.
Ante esta deriva que conduce a la dictadura, y dada la terrible indefensión en la que nos encontramos, los ciudadanos tenemos que empezar a pensar seriamente en no cumplir las leyes que sean antidemocráticas. Porque si para defender la Libertad hay que estar fuera de la ley, habrá que estarlo. Quizá una insumisión masiva frente a un gobierno traidor, inepto y malvado sea lo único que nos separa de que una mañana cualquiera, cuando ya sea demasiado tarde, un calambrazo o una patada nos despierten en una checa subterránea.
Triste columna para unas fiestas navideñas, pero las máquinas del totalitarismo no paran nunca, trabajan las 24 horas del día de todos los días de todos los años que podamos vivir. Está llegando la hora de los ciudadanos, de los individuos libres que no se dejarán pisar si pueden hacer algo para impedirlo. No será fácil, y perderemos mucho en el empeño, me temo. Mas no por ello deberemos rehuir la lucha, pues dejarse matar es mucho peor que morir luchando.
Matar y morir han sido usadas en sentido metafórico, al menos eso es lo que espero y deseo.
Feliz Navidad a todos, a amigos y enemigos.
José Nadie