PINGÜINOS EN JEREZ

PINGÜINOS EN JEREZ
En la Antártida hace frío, mucho frío, y eso lo saben bien los pingüinos, unos simpáticos pajarillos que están altamente preparados para las bajas temperaturas, aunque no tanto como para soportar lo peor de las tormentas en solitario. Por eso, cuando la ventisca arrecia, las aves se apretujan en grupos de varios cientos, de manera que los que han estado en el perímetro durante un rato se hunden en la cálida masa mullida para que apechuguen otros. Así, rotando solidariamente, se fastidia cada uno un poquito para que ninguno se fastidie tanto que se muera de frío. Todos ganan, ninguno pierde. Algún documental debe haber visto Pilar Sánchez que la ha hecho pensar que lo que funciona para los pingüinos puede funcionar para los jerezanos emigrantes, y así, hace varios días la alcaldesa anunció una medida que parece directamente inspirada en la “rotación pingüinal”. Lo hizo en Mallorca donde, para celebrar el día del trabajo, el PSOE montó un drama teatral que incluía la correspondiente videoconferencia lacrimógena. Con 6.000 jerezanos obligados a vivir allí porque no dejan de crearse parados aquí, lo lógico es que a Sánchez le hubiera dado vergüenza torera acercarse; sin embargo, no sólo fue, sino que lo hizo hinchada de orgullo. Y lo mejor es que los emigrantes estaban tan agradecidos -¿los compraron con paella?- que parecían del Betis, porque sólo les faltó gritar: “¡Vivaer Pezoe, manque noh jarruine!”.
A la alcaldesa le queda poco tiempo para cumplir la promesa que hizo a los emigrantes de que en cuatro años volverían a jerez con un puesto de trabajo bajo el brazo, aunque corre el rumor de que la prensa tergiversó sus palabras y lo que realmente dijo fue: “Dentro de cuatro años habremos dejado parados también a vuestros familiares, y así os podréis reunir todos en Mallorca”. Si fue así, lo está cumpliendo a rajatabla. De momento ha prometido crear el “Estatuto del Jerezano en el Exterior” (!), cuya medida estrella es que se reservará un 15% de la Bolsa de Empleo Municipal para el colectivo de emigrantes que deseen regresar. Y esto, en una ciudad con casi 17.000 parados, no es solidaridad, sino barbaridad. Porque antes de traer a los que ya están fuera, hay que lograr que no se tengan que ir los que todavía están dentro: la Bolsa siempre ofertará menos empleos de los demandados, así que de cada 100 jerezanos cuya única esperanza sea trabajar en el Ayuntamiento, 85 lo conseguirán, y los otros 15 tendrán que emigrar para que 15 emigrantes puedan volver, iniciándose así una rotación como la de los pingüinos, sólo que aquí perderán unos lo que ganen otros, quedando lo comido por lo servido, pero con medallitas para que se las cuelgue Pilar Sánchez. ¿Perverso?, sí; ¿inútil?, claramente; ¿absurdo?, sin duda…en una palabra, progresista.
Alcaldesa, está bien que vea documentales y que nos trate como a tontos del culo, pero, mujer, no nos tome por pingüinos, que en Jerez lo que hace es calor, mucho calor.
LA VOZ, Jerez, 7 de mayo de 2006