Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

A cada uno lo suyo

14-05-2006 12:28:37

HUELGA, ¿DERECHO O DEBER?

Categoria: políticaNadie

Sucede a veces que algunos tratan de obligarnos a que ejerzamos un derecho, aunque no nos dé la gana hacerlo. Y eso es, además de un abuso, un delito. Hasta donde yo sé, todavía está en vigor esa caja de toallitas húmedas que es la Constitución española (el Gobierno nacional y la mitad de los gobiernitos de las nacioncitas se limpian el culo con ella), que en su artículo 28 dice: “Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses”, pero lo que no dice en ningún sitio es: “Se reconoce el derecho de los sindicalistas a impedir por la fuerza que trabaje quien lo desee”. No, no, no, aunque le pese a José M. Trillo, ese artículo no está. Por ello me sorprende (bueno, en realidad no) el inmenso coro de palmeros que se está solidarizando con él tras la condena que la justicia le ha impuesto. Llueven sobre los periódicos cartas de apoyo de partidos políticos, organizaciones sindicales, O.N.G.´s, comités de empresa, particulares y... ¡empresarios! (lo ha dicho Trillo, a mí que me registren). Y lo cierto es que estas cartas demuestran el absoluto desprecio de sus autores por la libertad de las personas que actúan según sus propios criterios en lugar de obedecer las amenazantes consignas de los sindicatos y sus piquetes.
En un alarde de hipocresía, la sección sindical de CC.OO. de cierta empresa llegó a escribir la siguiente perla: “El hecho de informar […] es la labor que hacen los comités y delegados en las huelgas”, pidiendo seguidamente que el tribunal sea comprensivo (¿a qué me suena esto a mí?, ¿a qué me bata-suena?). Realmente, cosas así darían risa si no produjeran indignación, porque todos sabemos, y miente quien diga lo contrario, que los “piquetes informativos” se dedican a insultar, amenazar y agredir a quien no hace lo que ellos ordenan. Y eso es, según considera probado la sentencia, lo que sucedió el 20 de junio de 2002, cuando Trillo se dirigió a una trabajadora diciéndole que había huelga y tenía que cerrar el negocio, a lo que la mujer respondió que había decidido trabajar libremente. Acto seguido, el piquete comenzó su espectáculo: explotaron petardos, echaron del local a los clientes, tiraron al suelo productos y mobiliario y, finalmente, obligaron a la empleada a cerrar el local. Edificante, ¿no?
Es realmente triste que un trabajador no pueda hacer huelga por miedo a que lo despidan, pero más aún lo es, si cabe, que no pueda trabajar por miedo a quienes dicen defenderle. Suena a mafia. Y quien así se comporta no es solidario, ni honesto, ni bienintencionado. Algunos dicen que la sentencia es injusta y que parece mentira que a personas comprometidas y de bien se les pueda enviar a la cárcel, a otros, en cambio, lo que nos parece mentira es que quienes más hablan de derechos y libertades sean los que menos los respetan.


La Voz, Jerez, 14 de mayo de 2006





En el centro, Trillo. Y a su derecha Pacheco, el dictador de la ciudad, la vergüenza de este pueblo, el regidor que tenemos y el que merecemos.


Trackbacks

Trackback URL para este post

Comentarios

  1. Fascismo es lo que practica esta gente o, si lo preferís, totalitarismo. Ahora han conseguido el poder a nivel nacional y así nos va a ir y nos está yendo. Porque lo peor es que es gente mediocre, sin cultura ninguna. Y es políticamente incorrecto decir, como comenté yo alguna vez en un foro, que un gobierno tiene la obligación moral de formar élites, para que en el futuro, tomen el relevo y hagan el país más grande si cabe. Aquí la LOGSE y su continuación macabra, la LOE, promueven todo lo contrario. Igualar por lo bajo, que el encefalograma salga plano. La élite como siempre la gente con dinero que somete al analfabeto. Y que esto lo haga la "izquierda" (siniestra en su origen etimológico y semántico, algo negativo)...

    Maikel — 20-05-2006 09:12:00

  2. Ahí va la carta al director publicada en La Voz ayer, 19 de mayo, en "respuesta" a mi columna HUELGA, ¿DERECHO O DEBER?. Como se ve, esta gente no se entera de nada, o más bien no se quiere enterar.
    P.D. Las faltas de ortografía son de ellos


    Con el derecho a la réplica
    No pensábamos replicar a la señor José Luís Toro, pues pensamos que el derecho a la libre expresión es un derecho real de todos y no sólo de usted que escribe su artículo de forma asídua, pero después de leer el que escribió el pasado domingo, 14 de mayo, nos vemos en la obligación de corregir lo que no se ajusta a la realidad ya que como se suele decir el que calla otorga y esto no lo podemos permitir.

    Pues bien, el derecho a la huelga, al igual que el de informar de la misma, está recogido en nuestra Constitución (por cierto la de todos) también la de este empresario que, aunque la sentencia no lo recoja, sí amedrentó a los dos trabajadores que se encontraban ese día en la tienda, por si usted no lo sabe, uno de ellos, el vigilante, sin dar de alta en la Seguridad Social (y esto sí que es un delito).

    Mire usted, señor Toro, la misma trabajadora que en el juicio apareció como testigo reconoció que ella compartía las reivindicaciones pero que acudió a trabajar porque el propietario del establecimiento le había dejado claro que si no acudía se preparara para las consecuencias, sabe usted, esto también es un delito.

    Pero como usted no estuvo ese día en el lugar de los hechos sólo habla de oídas. Así que le explicaremos bien lo que sucedió.

    Jamás, y decimos jamás, nadie vio a José Manuel Trillo ni amenazando ni tirando por los suelos los productos de esa tienda, ya que tanto él como un representante de otro sindicato combatiente de la ciudad (UGT) estuvieron hablando con esa empleada en todo momento.

    Si el video que se gravó esa noche a través de la cámara de seguridad apareciera igual todo quedaría aclarado. Además, sepa usted que esta empresa que tanto defiende, hoy ya no existe y no precisamente porque les haya ido mal la cosa, sino porque las autoridades le han dado el cerrojazo.

    La asociación de vecinos de la zona lo puede certificar. No una, ni dos, sino catorce denuncias por venta de alcohol a menores y broncas casi diarias son los motivos principales de este cierre.

    Pero por si usted no lo sabía, aunque en la sentencia aparecen tres personas, dos condenados y un absuelto, en principio José Manuel tRillo fue el denunciado. Tanto José Manuel Naranjo como José María Gaitero eran los testigos que José Manuel Trillo presentaba y éstos fueron imputados. Podría haber presentado más testigos pero seguramente también hubiesen sido imputados, por lo que decidió no hacerlo.

    Son muchos los que estuvieron ese día en ese lugar y que pueden decir lo que pasó.

    Somos conscientes que muchas veces, José Manuel Trillo defendiendo un derecho puede estar inculpando a otro, pero lo que sí queremos dejar claro es que siempre intenta que si hay un perjudicado éste lo sea lo menos posible.

    En su artículo, lo que usted deja claro es que le sienta mal que tantos colectivos y personas estén apoyando a José Manuel Naranajo y a José Manuel Trillo. Pues bien lo hacen porque les conocen bien.

    No obstante, hubiese estado muy bien que antes de publicar ese artículo usted se hubiera dirigido a uno de los dos. Tal vez si hubiera conocido las dos versiones de estos hechos otro gallo hubiera cantado y su artículo no hubiese sido tan contundente.

    En ese mismo artículo, en titulares, dice que cada uno lo suyo, pues bien, si usted dice ser tan respetuoso como da a entender, bien sabe que esa sentencia es de primera instancia y que se ha presentado un recurso a la Audiencia Provincial. Así que esperamos que usted, que tanto respeta los derechos, no de por hecho que la sentencia es firme.

    Nosotros, a pesar de esta sentencia que nunca nos esperábamos, seguimos confiando firmemente en nuestro poder judicial por lo que esperamos que sean absueltos.

    Aunque ya los haya catalogado como culpables, tanto el compañero José Manuel Naranjo como José Manuel Trillo están dispuestos a hablar con usted cuando quiera, ya que si alguien está interesado en que la verdad se conozca son ellos.

    Usted, o cualquiera que lo desee, puede llamarlos y les aclararán lo que sucedió ese día.

    Queremos acabar dándoles las gracias a los muchos compañeros y amigos que diariamente les remiten cartas de apoyo. Muchas gracias.

    No nosotros sí esperamos que cada uno tenga lo suyo.

    Un grupo de sindicalistas (Gabriel López, Francisco Ramos, Joaquín Moreno, Juan Antonio Núñez, entre otros). Jerez

    José Nadie — 20-05-2006 10:44:03

  3. A mí no me dejan claro nada estos sindicalistas "combatientes". No sólo la ortografía, también la expresión. Lo que digo, burros de pie con cierto poder entre los trabajadores, los menos zoquetes y tarugos de entre los ignorantes. Sabemos lo que es una huelga a lo grande, José Nadie y cómo actúa esta gentuza. Lo peor es que están convencidos de que llevan razón y se sorprenden de que encime les imputen un delito. Es el sentido democrático de los totalitaristas. Esta mañana creo, Durán i Lleida decía que si en Cataluña gana el NO al estatut, habrá vencido la España más intransigente, la que le quiere cerrar las puertas a los nacionalistas. Y digo yo, si gana el NO al estatut, habrá ganado la democracia y los gobernantes tendrán que apechugar con el resultado y, ante todo, asumirlo. Los sindicalistas estos educados en la lucha obrera sin cuartel y sin miramientos, son iguales, no entienden la democracia y lo que para todos es un delito, ellos lo entienden como salvaguarda del respeto al trabajador, por supuesto, agrediendo al "patrón" y arrasando su negocio. Ojalá el sindicalismo salga de la burbuja marxista y de verdad defienda en condiciones a los trabajadores, que falta hace...

    Maikel — 20-05-2006 16:37:09

  4. A mí, Maikel, sí que me dejan algo claro: "José Manuel Trillo defendiendo un derecho puede estar inculpando a otro, pero lo que sí queremos dejar claro es que siempre intenta que si hay un perjudicado éste lo sea lo menos posible".

    Es decir, que este señor, dios omnipotente, conculca un derecho (es decir, comete un delito), y, además, decide en qué grado evita daños colaterales, ¿no?

    Con amigos como estos...

    kaisersoseck — 21-05-2006 17:34:45

  5. En cuanto al referendum sobre el estatuto catalán, pierde cuidado, que es imposible que gane el NO.

    kaisersoseck — 21-05-2006 17:37:26

  6. Pues me da que va a ganar el NO, fíjate, o será que tengo demasiadas esperanzas todavía en el pueblo soberano y soy un iluso completo, que va a ser que sí.

    Maikel — 21-05-2006 20:21:05

  7. Oye, kaiser, creo que la enfermedad de Maikel se llama OPTIMISMO PATOLÓGICO. Pero ojalá tenga razón. Un rinconcito de mi corazón también tiene esperanza.

    José Nadie — 21-05-2006 23:25:16

  8. Esa esperanza la perdí hace tanto tiempo, que ya ni me acuerdo... Quizás todo empezo un 11 de marzo...

    kaisersoseck — 22-05-2006 09:13:41

  9. Entre unas cosas y otras, olvidé colgar aquí la respuesta que envié a "Cartas al director" de La Voz en respuesta, a su vez, de la carta de los sindicalistas.
    Ahí va:

    ACLARACIONES INNECESARIAS
    (Carta publicada en La Voz, el 24 de mayo de 2006)

    Estimados señores sindicalistas:
    Es una pena que una columna como la mía, formal y esencialmente intachable, haga saltar en ustedes el resorte del esto no puede quedar así; que tras tres décadas de democracia aún no hayan logrado acostumbrarse a oír y aceptar discursos con los que no comulgan es un poquito preocupante, pero nada sorprendente: “comulgar”, evidentemente, no es lo suyo.
    A mí, en cambio, que casi nació con la democracia y no aceptaría otra forma de gobierno, me parece fantástico que ustedes repliquen (con palabras, nada de piedras, por favor) tanto como quieran, aunque me entristece que se vayan por las ramas y no sean capaces de elaborar un solo argumento de peso. Así que, como no tengo más que unos minutos, seré breve y telegráfico en mis puntualizaciones:
    1) No echen balones fuera: si el vigilante del local estaba o no asegurado, no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna. En todo caso, denuncien el hecho.
    2) No cambien de tema: si la trabajadora compartía o no las reivindicaciones de los huelguistas no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna. Y si el propietario cometió un delito, no me lo cuente a mí: denúncienlo.
    3) No se hagan los suecos: si la empresa donde se produjeron los hechos existe o no a día de hoy, y los motivos, no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna, columna en la que no defendía a ninguna empresa, sino la libertad de las personas para elegir. Lamento que eso a ustedes les moleste.
    4) Más balones fuera: si en ese local se vendía o no alcohol a menores, no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna. Por cierto, ¿denunciaron esas ventas del alcohol antes de la huelga?
    5) ¡Hombre!, ¡por fin algo que sí viene al caso!: si ustedes son conscientes de que: “Trillo defendiendo un derecho puede estar inculpando (quieren decir conculcando, pero no se preocupen, que les he entendido) otro”, conviene que le busquen buenos abogados en lugar de perder el tiempo conmigo.
    6) Si mi artículo les pareció “contundente”, ¿por qué todos los razonamientos (es un decir) de su carta son tan “endebles”?
    7) Por último, no digan mentiras, por favor, que eso está muy feo: yo no he “catalogado como culpable” al señor Trillo; ha sido un juez, ¿por qué no le escriben a él?

    Fdo.
    Nadie, un ciudadano libre, todavía.

    Nadie — 15-06-2006 20:31:33

  10. Entre unas cosas y otras, olvidé colgar aquí la respuesta que envié a "Cartas al director" de La Voz en respuesta, a su vez, de la carta de los sindicalistas.
    Ahí va:

    ACLARACIONES INNECESARIAS
    (Carta publicada en La Voz, el 24 de mayo de 2006)

    Estimados señores sindicalistas:
    Es una pena que una columna como la mía, formal y esencialmente intachable, haga saltar en ustedes el resorte del esto no puede quedar así; que tras tres décadas de democracia aún no hayan logrado acostumbrarse a oír y aceptar discursos con los que no comulgan es un poquito preocupante, pero nada sorprendente: “comulgar”, evidentemente, no es lo suyo.
    A mí, en cambio, que casi nació con la democracia y no aceptaría otra forma de gobierno, me parece fantástico que ustedes repliquen (con palabras, nada de piedras, por favor) tanto como quieran, aunque me entristece que se vayan por las ramas y no sean capaces de elaborar un solo argumento de peso. Así que, como no tengo más que unos minutos, seré breve y telegráfico en mis puntualizaciones:
    1) No echen balones fuera: si el vigilante del local estaba o no asegurado, no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna. En todo caso, denuncien el hecho.
    2) No cambien de tema: si la trabajadora compartía o no las reivindicaciones de los huelguistas no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna. Y si el propietario cometió un delito, no me lo cuente a mí: denúncienlo.
    3) No se hagan los suecos: si la empresa donde se produjeron los hechos existe o no a día de hoy, y los motivos, no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna, columna en la que no defendía a ninguna empresa, sino la libertad de las personas para elegir. Lamento que eso a ustedes les moleste.
    4) Más balones fuera: si en ese local se vendía o no alcohol a menores, no tiene absolutamente nada que ver con el delito que se juzgaba ni con mi columna. Por cierto, ¿denunciaron esas ventas del alcohol antes de la huelga?
    5) ¡Hombre!, ¡por fin algo que sí viene al caso!: si ustedes son conscientes de que: “Trillo defendiendo un derecho puede estar inculpando (quieren decir conculcando, pero no se preocupen, que les he entendido) otro”, conviene que le busquen buenos abogados en lugar de perder el tiempo conmigo.
    6) Si mi artículo les pareció “contundente”, ¿por qué todos los razonamientos (es un decir) de su carta son tan “endebles”?
    7) Por último, no digan mentiras, por favor, que eso está muy feo: yo no he “catalogado como culpable” al señor Trillo; ha sido un juez, ¿por qué no le escriben a él?

    Fdo.
    Nadie, un ciudadano libre, todavía.

    Nadie — 15-06-2006 20:32:14


Recordar datos


LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009