"ER CORRÁ DE OPAÍTO"
Y vamos con la última columna de Kaiser que nos quedaba por colgar. Fue publicada el pasado sábado 7 de octubre, el La Voz de Jerez.
Como se ve, insiste en el asunto de la política local jerezana. Parece ser que la única diferencia entre los políticos que gobernaban Marbella y los que gobiernan Jerez es que estos últimos no son tan estúpidos como los primeros. Pero malos, lo que se dice malos de maldad malvada, lo mismo, o más.
“ER CORRÁ DE OPAÍTO”
El PSA dice que no ha mandado a sus hordas a pintarrajear la ciudad para perjudicar a sus socios de gobierno, sino a borrar pintadas en su contra, a pesar de que el hecho denunciado por la policía local es exactamente el contrario. Estos empleados municipales, pillados in fraganti, actúan con nocturnidad y alevosía, como delincuentes que son, y deben formar parte de los enchufados que todos sabemos que están colocados en el Ayuntamiento cobrando un sueldazo y que nadie sabe muy bien a qué se dedican. Pues ya lo hemos averiguado. Por lo visto, el contrato de trabajo (el verbal, claro) incluye una cláusula de trabajos fuera de convenio y del horario laboral contra aquellos que se interponen en sus objetivos. Ya no podrán negar que disponen de su kale-borroka particular en esta guerra sucia por el poder. Con las declaraciones que han hecho unos y otros, queda muy clarito que el Sr. Pacheco está al tanto de todo lo que se cuece en la ciudad y que la Sra. Sánchez va a dejar correr el agua, a ver si amaina la tormenta y aguanta hasta las elecciones municipales. El PSOE dice que no pedirá a la GMD sanciones y el PSA anuncia que no pedirá disculpas… y no se les cae la cara de vergüenza. Todos deberían pedir perdón a los jerezanos, puerta por puerta, de rodillas y arrastrando cadenas.
Pero esta vez les ha salido el tiro por la culata, pues alguien muy cercano a la Alcaldesa había recibido el chivatazo y lo organizó todo para que la policía los pillase con las manos en la masa. Ya ven, hay policías locales que sí cumplen con su deber, pues son sólo unos pocos los que desayunan con la Sra. Sánchez o cenan con el Sr. Pacheco. Y, mucho me temo, que a los agentes que han detenido a los “graffiteros” no les ha hecho mucha gracia recibir determinadas llamadas. El colmo de la desfachatez es que estos señores (es un decir), cuando son detenidos dicen que hacen pintadas porque eso quita muchos votos al PSOE. Qué mal concepto tienen de los jerezanos, sobretodo de los que votan a ese partido. Y, para rematar la faena, preguntan quién va a gestionar las actuaciones en su contra porque saben que saldrán de rositas si es un departamento controlado por el todopoderoso Sr. Pacheco, “Opaíto” a partir de ahora.
Y los pobres trabajadores del Ayuntamiento, esos que no son de unos ni de otros, los poquitos que no están enchufados, que los hay, están amargados, en mitad de un fuego cruzado, viendo las puñaladas traperas, oyendo cómo silban las balas, rezando para no verse afectados y deseando que lleguen las elecciones del próximo año y acabe este sinvivir de una vez, porque, no se confundan, los maleantes no admiten la neutralidad. Su máxima es: o estás conmigo o estás contra mí.
Si la Sra. Alcaldesa tuviese un mínimo de decencia, de orgullo, de dignidad terminaría con esta situación de forma instantánea. Pero va a ser que no, ya que cada día que pasa nos deja más claro de qué pasta está hecha: de esa que se arrastra por la inmundicia de las cloacas con tal de mantenerse en el sillón. ¡Qué tendrá el sillón!
Y yo, tan ingenuo como siempre, espero que alguien dimita, que se abra algún expediente, algo… ¿Les suena la palabra dimitir? Sí, es cierto que en este país se usa muy poco, pero les puedo asegurar que está en el diccionario de la Real Academia Española, que, por cierto, va a incluir una nueva acepción de la palabra “cortijo”: Jerez de la Frontera. No lo duden, “er corrá de Opaíto” existe y no está en Marbella precisamente.