MEDIA MARATÓN: DOBLE RIDÍCULO

MEDIA MARATÓN: DOBLE RIDÍCULO
El maratón es la carrera que homenajea a un soldado griego por su hazaña de correr a lo bestia varias decenas de kilómetros para llegar a Atenas, gritar: “¡Victoria!”, y caer reventado como un caballo. Luego vino una reina de Inglaterra, cómo no, y fijó definitivamente la distancia en 42 kilómetros y 195 metros. Y después, alguien con buen criterio inventó la media maratón, que permite a los corredores disfrutar del auténtico fondo sin sufrir el castigo brutal de esa barrera invisible que está más allá del kilómetro 30. Si el maratón es la carrera más importante del atletismo (con permiso de los 1.500 metros, y de los 100 de cuando Lewis y AnaboliJohnson), la media maratón es la carrera reina del atletismo popular, ese que se supone que ayuda física y psicológicamente a mantener sanos y frescos a los ciudadanos deportistas como Pacheco, el atleta que nunca se podría lastimar si tropezara mientras corre porque los 7 u 8 pelotillas que siempre están a su alrededor se tirarían al suelo para servirle de colchoneta.
El próximo día 6 se celebrará la Media Maratón de Jerez, y los atletas de la ciudad estarán, a pesar del Ayuntamiento, en la salida. Y es que el Consistorio realiza grandes esfuerzos para que esta tradicional cita degenere año a año, caiga en el ridículo y se convierta en una mala carrera de barrio. Hace días la GMD publicó una nota de prensa en la que Alfonso chungo García tenía la poca vergüenza de decir que la Media de Jerez es una de las más importantes “no sólo de Andalucía, sino de España”, lo cual es una mentira escandalosa que ha indignado a todos aquellos jerezanos que tienen algún conocimiento del atletismo. De momento, para hacerla no importante sino decente a secas, el Delegado debería encargarse de que la señalización kilométrica fuese correcta, para que no se repita la situación del año pasado, cuando un kilómetro salía a cuatro minutos, el siguiente a tres, el otro a dos y el de más allá a cinco. Esto a él le da igual, pero a las personas que sacrifican horas y horas entrenando para correr la carrera de su ciudad, les fastidia una barbaridad. Por otro lado, uno de los factores que dan categoría a un evento de estas características es el de los premios en metálico, que en el caso de Jerez se vuelven a reducir. De hecho, en la publicidad de la carrera ni siquiera se informaba de ellos (lo nunca visto), y al final, por vergüenza torera, se han visto obligados a especificarlos, a menos de dos semanas del evento. Para que se hagan una idea de lo insultantemente patéticos que serán los premios en Jerez, baste decir que la Carrera Popular de El Cuervo (…) repartirá más dinero tan sólo tres días antes, por no hablar de la Media Maratón Sevilla-Los Palacios, a celebrar 11 días después, que sextuplicará el premio al ganador y triplicará el de primer local. Por supuesto, ambas carreras con su tríptico a todo color, en lugar de la cochambrosa y penosamente redactada fotocopia en blanco y negro de la carrera jerezana. Podría seguir, pero como muestra es suficiente. Muchos jerezanos participarán en la Media de Jerez porque quieren correr en su ciudad, pero lo harán con asco y tristeza crecientes. Cada vez viene menos gente de fuera (no son idiotas, tienen dónde elegir y eligen lo mejor), y aunque así los de aquí quedan mejor clasificados, eso no es un consuelo, porque lo que gusta a los corredores es enfrentarse a rivales de categoría, aunque sea para perder.
Es una pena que Chapín esté tan lleno de bichos chungos, pero no pierdan el tiempo buscándolos en el césped: los peores parásitos están en los despachos.
La Voz, Jerez, 26 de noviembre de 2006